Visión de contenido y manejo de un chat.
Por Fernando Despradel
Regularmente participamos no en uno; sino, en varios chats de grupos que nos unen afinidades, membresías, prácticas de algún deporte, lazos familiares, amistades del colegio.
Otros son muy efímeros, una excursión o viaje, la realización de un proyecto, la enfermedad de un relacionado y una larga lista de etcéteras.
Cree y administro un chat llamado Crónicas Dominicales, compuesto por amigos y relacionadas conmigo.
Siempre se dijo «que éramos ajenos a los temas políticos y religiosos».
No somos tan recalcitrantes, que una noticia sobre el nuevo papa, nos opondremos y adoptamos una actitud «sangrúa».
Nada de eso.
No queremos que se nos contamine el recurso con temas políticos e insistimos en esa prohibición.
Queremos un chat participativo, que coloque material interesante de cualquier tema y los demás comenten sobre los mismos.
Es uno de los puntos negativos de los participantes, sólo se abstienen de colocar y colocar; muchas veces material repetido.
No se detienen nunca en colocar una palabra, una sola palabra en gesto de aprobación, de que lo leyeron y hasta de que no le agradó.
Salí de un grupo recientemente al que me unen verdaderos lazos afectivos.
Colocaba algún material y casi nunca nadie dijo un ok.
Los chats de hoy día se llenan de postalitas, parece que nadie tiene la inventiva de usar el cerebro y elucubrar una breve frase.
Descartemos los temas negativos, insulsos y vulgares; es posible que los suscritos lo gocen momentaneamente, pero tarde o temprano se asquearan de ese insulso contenido.
Existen héroes de chats, creo que le cae la ansiedad de la vagancia y se convierten en ametralladoras de contenido: van y vienen los contenidos extraídos del ciberespacio, no se dan cuenta que están generando el hastío y repulsa de los participantes.
De igual manera abusan de la colocación de los emojis.
Y aparecen unos serie de analistas que llegan bastante lejos con sus juicios.
En uno de los grupos que participo apareció «un extranjero» hablando de sandeces y caballadas que se publican en el referido chat.
Como diantre le parecerá interesante los asuntos nacionales y la manera tan propia de decirlos por los compatriotas.
Eso mismo debe confrontar un dominicano en cualquier país latinoamericano donde es ajeno a la idiosincrasia de esos ciudadanos.
Hagamos de nuestros chat, fuentes ricas en contenido espiritual, cultural y de sano entretenimiento que sirva para crear sólidos vínculos de amistad entre los participantes.
