Por Hector Minaya

Salud y tecnología

Las condiciones de salubridad del destino y el hotel son para un turista la mayor preocupación y refiero esto porque muchos piensan que el tema de salud, que ahora está en boga, es por la aparición la pandemia de la covid-19.

Desde el inicio de las actividades de ocio, invariablemente, la mayor inquietud de un viajero es la salud y la higiene al momento de escoger un sitio y el hotel donde pernoctará para pasar sus vacaciones.

Es más, tienen la salud más en cuenta que la seguridad, la belleza de los paisajes del lugar donde irán o incluso el precio del viaje.

Los vacacionistas se cuidan de las enfermedades que podrían afectarlos con mayor frecuencia en países donde la sanidad está a un nivel inferior a lo normal y que son aquellas que se transmiten por los alimentos o por el agua.

Se ha determinado, de acuerdos a estudios, que de estas, las más extendidas son las intoxicaciones alimentarias originadas por algunas bacterias o por las amebas.
En un estudio se encontró que la E. coli era responsable del 60% de las enfermedades examinadas.

Pero hay otras que pueden afectar a los vacacionistas como la salmonelosis, la disentería, cólera, hepatitis, entre otras.

Hay otros tipos de enfermedades, que son transmitidas por los mosquitos o que son adquiridas por las personas, por ejemplo, cuando se bañan en aguas contaminadas.
También por el turismo sexual, que puede causar el Sida, así como de ciertas enfermedades venéreas que se creían erradicadas en países desarrollados.

Vacunarse puede ser útil y muchos turistas internaciones que van a muchos países y antes de viajar se inmunizan contra la fiebre tifoidea, la fiebre paratifoidea y el tétano. Pero la vacunación que antes era una exigencia de muchos países ha dejado ser obligatoria.
No se puede confundir el turismo de salud, que es otra cosa.

Ahora con el coronavirus, una pandemia que ha cambiado el estilo de vida de la humanidad, el temor a contraer esta enfermedad es un factor de primer orden para el viajero.

Con el coronavirus el modelo actual de turismo se hizo obsolescente e insostenible y nos ha hecho tomar conciencia de forma más acelerada de que exige una actuación distinta.
Por eso el sector tendrá que usar lo último en tecnología para que los huéspedes se sientan seguros.

Asistimos a la aparición de un nuevo tipo de turista, que utilizará más la tecnología para recuperar la espontaneidad y la confianza para viajar de forma segura y responsable.
Otra cosa, el turista quiere minimizar el contacto humano, por lo que está exigiendo más máquinas de autoservicio en lugar del mostradores.

La tecnología ofrece oportunidades para encontrar lo que el viajero busca en forma más eficiente y confía en el potencial de la tecnología para personalizar aun más sus experiencias de viaje.

Esta industria, para actualizarse, tendrá por obligación de las circunstancias, avanzar por la senda de las innovaciones tecnológicas.