La existencia está coloreada por una amalgama de tonalidades.

Por Fernando Despradel
La vida es lo más parecido a una paleta de colores, que diestramente el destino y nuestra conducta se tiñen de las diversas tonalidades.
El diestro pintor nunca se empantana utilizando una monocromía, las circunstancian varían y de tonalidades alegres y vivarachas, pasamos a tonos neutros y con tristeza y negatividad aterrizamos en los grises-negros.
No tenemos una  batería conectada para mantenernos brincando y sonriendo permanentemente,  tampoco somos payasos, como ciertos personajes que conozco.
Los que vivimos una realidad impactada a veces por circunstancias adversas, también premiados por triunfos encapsulados y sonrisitas disfrazadas de alegría.
Ese conjunto de tonalidades diestramente combinadas es lo que hace de la vida un paraíso,  aun aparezcan los nublados y sinsabores,  soñaremos siempre inmersos en los abrazos y besos generados por sentimientos sinceros.