Enmiendas y añadiduras sobre el Hotel Oloffson

Por Fernando Despradel

Ayer le abrevié el nombre como solían hacer la mayoría de sus clientes, una amalgama de diplomáticos, aventureros, comerciantes y turistas locos llamándolo por Hotel Oloff, pero realmente se llamaba Hotel Oloffson, en honor a su fundador, un ciudadano sueco llamado Werner Oloffson.
Originalmente sirvió de residencia para la influyente familia Sam.
Durante la ocupación norteamericana fué convertido en un hospital.
En 1966 el escritor Graham Greene escribió Los Comediantes, una novela que mezclaba el amor de una pareja, dentro de un mundo oscuro de brujerías y crímenes, con soldados criminales.
Era la verdadera dictadura de Papá Doc y gran parte de la trama se desarrolla en el Hotel Trianon (Oloffson).
La novela resultó todo un bestsellers y un año más tarde se convertiría en una película, Los Farsantes, dirigida por Peter Grenville y protagonizada por los estelares Richard Burton y Elizabeth Taylor.
El sitio Filmaffinity, se encarca de evaluar películas; tomando en cuenta calidad fílmica, actuación, dirección, efectos especiales y otros aspectos le otorgó una puntaje mediocre de 6/10.
Por razones políticas Balaguer prohibió la exhibición en el país.
Nota: no está disponible en Netflix.
El maravilloso hotel, con el mejor estilo victoriano recobra su esplendor en 1987 bajo el timón de Richard Morse y atrae a los visitantes de más alto perfil a la capital haitiana.
Morse forma y dirige el grupo de RAM, una mezcla del folklore haitiano incluyendo el vudú y otras manifestaciones.
A finales de los 90’s estuve trabajando en la seguridad del edificio de las Naciones Unidas y tuve la dicha de comer en su restaurante, recuerdo un rico plato de mariscos y una asistencia muy protocolar, propia de un restaurante de alto perfil.
En el 2010 un terrible terremoto destruyó miles de viviendas en Puerto Príncipe, pero el Olloffson sobrevivió.
Ayer todo quedó convertido en cenizas, una pandilla salvaje, desconocedora del tesoro histórico que representaba la edificación arremetió y todo quedó destruído, pero seguro los amores, los planes, las relaciones que se tejieron, las informaciones que se transmitieron desde sus salones sobrevirán al olvido.