Detalles de mi vida De Emely Tueny

Por Fernando Despradel

Esta veterana redactora nos premia con un texto autobiográfico, escrito con destreza, nos lleva de manera hábil por todos los rincones y senderos de su existencia.
Nos sumerge en el mundo libanés en Santo Domimgo, amén de grandes negociantes, su aporte en los deportes, la medicina, la justicia y la administración pública.
Emely logra sincronizar su relato con el color ocre del tiempo y nos lleva con destreza al pasado.
Conocemos la Av. Mella, El Conde, la Av. Duarte y las vías de la Zona Colonial.
Están tan bien descritas, que nos parecen retratos de las mismas.
La escritora construyó verdaderas amistades, desde la nana que la crió, sus compañeros de trabajo en los periódicos, galería de arte moderno y vecinos.
Estudió periodismo en el instituto dirigido por el ducho informador Salvador Pitaluga.
Laboró por muchisimos años en el Listín Diario, desde cuando estaba en la 19 de Marzo, cubriendo las actividades sociales, artísticas y culturales en una febril actividad cada día.
Compartió e hizo amistades casi con todos los artistas criollos y muchos de los que nos visitaban.
Casó con Federico Astood, locutor de noticias y promotor de jaz.
Murió a temprana edad (53 años) y cuenta Emely que en el velatorio le brotó una lagrima cuando tocaban una de sus selecciones predilectas.
Astood fué el padre de sus tres hijos, dos hembras y un varón.
Luego contrae matrimonio, quien había sido su primer novio, el destacado pintor Iván Tovar.
Produjo con el maestro Solano el programa de televisión «Parejas».
Solano tuvo que apartarse del progama por razones de tiempo.
La redactora maneja muy bien los eventos políticos y militares que sacudieron al pais, desde la época de la tiranía, sin desviarse del guión de la obra.
Apreciamos a una mujer noble, hacedora de amigos, defensora de los mejores intereses, creyente firme y fiel a su origen libanés.
Al finalizar la lectura de estas memorias, quedamos sediento de conocer más y más de su autora.