De ser la cuna de excelentes toleteros; A ser una madriguera de fulleros..
Por Fernando Despradel
Desde hace décadas el país ha presentado sus mejores credenciales en el beisbol de Grandes Ligas, con figuras tan venerables como Osvaldo Virgil, hermanos Alou, Guayubín Olivo, Ricardo Carti, Juan Marichal, Pedro Martínez, David Ortiz, Juan Soto, Vladimir Guerrero y la lista se haría excesivamente extensa.
Pero de unos años para acá al amplificarse las oportunidades y de que muchos jovenzuelos puedan alcanzar el sueño de su vida al escalar un peldaño del big show, en esa misma proporción han crecido las artimañas y trucajes para engañar a los equipos de MLB.
No han sido 1, ni 2; ni 3, ni 4 que han fracasado con el tema de la edad, queriendo presentarse como más jóvenes.
Pero el menú de trucos es tan amplio, como el de ciertos restaurantes.
Incluye suplantación de identidad: un hermano con la identidad de otro.
Es una teladearaña intrincada el tema de las oficialías civiles, que hacen trabajos tan complicados, que han logrado engatusar a los contratantes.
Jóvenes que deslumbran con sus lanzamientos, o con fortaleza ofensiva o son magos en la defensa; desgraciadamente esos amarres se desvanecen al descubrirse el entramado de engaños ŵy falsedades.
Nos dolió mucho el caso de Wagner Franco, con apenas 24 años presenta un negro panorama en el beisbol organizado de todas las ligas.
Toda una estrella en desarrollo, un contrato muy abultado, resultó demasiado para su juventud, los gozos y atractivos de un joven poderoso le hicieron cometer excesos, que hoy deben estar lastimando su conciencia y arrepintiéndose por lo sucedido.
Una parte considerable de la población dominicana se lamenta que las trampas de las tentaciones lo hicieran bajar del tren de una super exitosa carrera.
Cuando todavía está fresco el caso de Franco se destapa otro gran escándalo de dos extraordinarios pichers de los Guardianes de Cleveland, Emmanuel Clase y Luis Ortiz; ambos están siendo investigados por haber supuestamente participado en casos de apuestas (prohibidas) y todo parece encaminarse para un final desventurado para estos estelares piches, ya que desalojaron sus armarios recientemente, como una mala señal de como concluirán sus casos.
Puertas cerradas en todas las ligas de beisbol para estos jóvenes peloteros.
Arribar a las Grandes Ligas es como llegar al paraíso soñado, donde hasta jugadores no tan destacados arriban a contratos con los que resuelven sus existencias para siempre, pero el «enemigo malo» siempre está provocando..
